¿Qué se sabe sobre su historia?

Su origen se remonta a tiempos criollos, en el cual el ajo ya era una especia muy usada en distintos platillos; mientras que las gambas fueron descubiertas y aceptadas como un alimento tiempo después.

Desde ese momento, las gambas se transformaron en un alimento muy afamado, variando en ingredientes que le dan distintos sabores y varias formas de cocción

Características de las gambas al ajillo

Este platillo no tiene ninguna ciencia o dificultad. De hecho, es considerado uno de los platos lujosos más fáciles de preparar; esto claro, depende mucho de cuantos y qué tipos de ingredientes van a emplearse para su preparación.

Lo más común en un platillo de gambas al ajillo es que se prepare a base de varias gambas; ajos troceados, cucharadas de aceite de oliva, algo de vino blanco, sal al gusto, algunos trozos de guindillas y un poco de perejil. A algunas personas les gusta acompañar este plato con patatas hervidas o arroz cocido.

Recomendaciones

Muchos cocineros tienen su forma de preparar gambas al ajillo, ellos nos dan distintas recomendaciones para que nuestras gambas queden como sacadas de un restaurante cinco estrellas.

Normalmente la preparación clásica de este plato se basa en cocinar ajos junto con las guindillas y sofreír en aceite hasta obtener una salsa; luego de cocinar las gambas se mezclan con el aderezo y se añade finalmente sal, perejil y un poco de vino blanco.

 Lo bueno de las gambas y los mariscos es que se cocinan rápido, por lo cual deja tiempo para pensar con qué podemos acompañar el plato. Expertos aconsejan añadir un poco de vino de jerez, que le da un toque exótico; y que las guindillas no sean cortadas en trozos, sino en pequeñas rodajas, para que adquiera un poco de picante.