¿Cuál es la historia de este plato?

La primera constancia de la papa en España y Europa data del año 1565, en las Islas Canarias, esto luego de que se conquistara el imperio inca, y trajeran muchos cultivos del continente, donde se incluía la papa.

Pero el origen de las patatas bravas propiamente dichas, data de los años 60 en un bar de Madrid, donde cortarían trozos de papas, las freirían y acompañarían con una salsa picante, que las transformaría en «patatas bravas».

Aun así, el contexto de la preparación del plato es algo triste, ya que fue un plato elaborado por necesidad, al ser épocas difíciles debido a la guerra civil que vivió España; aunado al gran saldo de muertes, que generó escasez de dinero y alimento.

Es allí donde llegan las patatas a salvar el día, pues al ser elaboradas con ingredientes básicos, y representar con ello, un bajo costo; no tardó nada en popularizarse y expandirse, hasta convertirse en el plato que se consume hasta el día de hoy.

Características y variantes

Este plato tradicional no tiene mucho que describir, pues consta de papas cortadas que se fríen para luego ser acompañadas por una salsa que en la mayoría de veces es picante.

Pero, aunque conste de ingredientes simples, este plato contiene algunas variantes vistas en distintas regiones de España.

En Madrid, a la salsa de las papas se le agrega pimentón; en Valencia las papas se acompañan de salsa de pimentón picante, pero también se suele servir con kétchup; y en Cataluña, la salsa para las papas contiene aceite de oliva, guindilla, vinagre, pimentón y un toque de mayonesa para que no resulte tan picante.