La paella surge de zonas rurales de valencia entre los siglos XV y XVI, por la necesidad que tenían en ese entonces los campesinos y pastores de una comida que sea de fácil elaboración y con los ingredientes que se puedan extraer del campo.

En ese entonces los ingredientes de la paella eran las aves, el conejo de campo o liebre, las verduras frescas del campo, arroz, azafrán y aceite de oliva que se mezclaban en la paella que se mezclaban en la paella con agua el agua y se cocinaban lentamente con un fuego hecho con leña de ramas de naranjos.

Según cuenta una historia en el tiempo de la guerra de la independencia acerca de un general francés, una paella y una mujer que la elaboraba. El general quedo encantado con el sabor y aroma de esta paella por lo que hicieron un trato en el que por cada plato de la maravillosa paella de esta mujer el general francés liberaría a un prisionero español. Por lo que la mujer cada día inventaba un plato de paella diferente y por lo que dice la historia se lograron liberar 176 prisioneros españoles.

Los ingredientes esenciales son:

Azafrán, judía ferradura, arroz, pollo, agua, sal, aceite, garrafón, conejo, pimentón, romero, caracoles, ajo, pato, alcachofas, tabella, costillas de cerdo, pelotas de carne que se usan solo en algunas regiones.