Este plato tradicional andaluz consiste en espetos de sardinas asadas en brasas, una técnica milenaria que resalta el sabor del pescado fresco.
La receta enfatiza en preparar cañas para ensartar las sardinas, remojarlas en agua con hielo y cocinarlas a la brasa manteniendo la espina para asegurar una textura perfecta.
Es ideal para compartir en reuniones o disfrutar en la playa, capturando la esencia de Málaga. La sencillez de sus ingredientes y el proceso artesanal hacen de este plato una experiencia memorable para los amantes del pescado.
Espeto de sardinas
Ingredientes
1 kilogramo de Sardinas
Agua
Hielo
Sal gruesa
Preparación
Paso 1 : Las sardinas se limpian cuidadosamente sin vaciarlas y se colocan en remojo en agua con hielo durante aproximadamente media hora, lo cual facilita su manipulación.
Paso 2 : Mientras tanto, se prepara un fuego en la arena con suficiente leña, formando buenas brasas que mantengan el calor necesario para el asado.
Paso 3 : Luego, las sardinas se ensartan en cañas, asegurándose de que las espinas queden alineadas en un mismo lado y que la boca de las sardinas quede orientada hacia la punta fina de la caña.
Paso 4 : Antes de acercarlas al fuego, se espolvorean con sal gruesa por ambas caras, inclinando las cañas para que las sardinas se cocinen de manera uniforme.
Paso 5 : Se colocan cerca del fuego y se dejan asar primero por un lado, específicamente por la zona de la espina, durante unos 3 a 4 minutos, hasta que los ojos se vuelvan opacos.
Paso 6 : Posteriormente, se giran para cocinarlas del otro lado con el mismo cuidado y tiempo.
Paso 7 : Cuando las sardinas alcanzan el punto perfecto de cocción, se retiran del fuego y se sirven inmediatamente, disfrutando de su sabor auténtico y su textura ideal.













