Las mollejas de cordero son un manjar lleno de sabor y textura. Este plato combina la delicada textura de las mollejas con el dulzor del vino, creando un bocado único y delicioso.
La preparación es sencilla, solo requiere limpiar bien las mollejas, cortarlas en trozos pequeños y saltearlas con aceite, para luego desglasar con el vino.
Es un plato ideal para compartir en compañía, con un toque elegante y lleno de sabor casero.
Mollejas de cordero
Ingredientes
300 gramos de Mollejas de cordero lechal
Sal gruesa
1 cuchara de Salsa de asado
Aceite de oliva
Preparación
Paso 1 : Las mollejas deben colocarse en un recipiente con agua y hielo, dejándolas en remojo durante una hora.
Paso 2 : Es importante cambiar el agua y agregar hielo cada 30 minutos para ayudar a eliminar las impurezas.
Paso 3 : Una vez pasado ese tiempo, con unas tijeras de cocina, se debe retirar cuidadosamente cualquier telilla, piel o grasa que puedan tener las mollejas, dejando estas limpias y listas para cocinar.
Paso 4 : Posteriormente, las mollejas se cortan en trozos del tamaño de una alubia, procurando que sean relativamente uniformes.
Paso 5 : En una sartén, se calienta un poco de aceite de oliva y se añaden las mollejas, salteándolas y moviéndolas continuamente para que se doren de manera uniforme.
Paso 6 : Cuando las mollejas tengan un color dorado, se incorpora el vino y la salsa de carne, dejando que la mezcla se reduzca un poco y que la salsa espese ligeramente.
Paso 7 : Finalmente, se sirven en una fuente, permitiendo disfrutar de su textura crujiente y su sabor intenso.













