El morteruelo, un guiso tradicional de Castilla La Mancha, combina hígado de cerdo, especias y pan rallado triturados en un mortero. Una preparación laboriosa con un resultado rico en sabores y texturas que vale la pena degustar.
El Morteruelo es un guiso tradicional que se cocina con diferentes tipos de carne.
Una vez cocidas, se trituran con caldo y especias para obtener una mezcla cremosa.
Se sirve en cazuela de barro, listo para deleitar a todos los comensales.
Morteruelo
Ingredientes
300 gramos de Conejo de monte
200 gramos de Gallina
1 Perdiz
150 gramos de Jamón serrano
150 gramos de Hígado de cerdo
150 gramos de Panceta
100 mililitros de Aceite de oliva virgen extra
1 cuchara de Pimentón dulce
1 cucharilla de Canela molida
1 cucharilla de Clavo molido
150 gramos de Pan rallado
Pimienta negra
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : En una cacerola grande, se colocan todas las carnes trozadas.
Paso 2 : Se cubren con agua fría y se salpimentan.
Paso 3 : Se tapa la cacerola y se cocina a fuego lento durante 2 horas.
Paso 4 : Después de ese tiempo, se sacan las carnes y se trituran con un vaso del caldo de la cocción.
Paso 5 : En una sartén, se calienta aceite y se agrega el pimentón, las especias, el pan rallado y el caldo.
Paso 6 : Se cocina por unos minutos más y luego se añaden todas las carnes trituradas.
Paso 7 : Se continúa la cocción por media hora, revolviendo de vez en cuando.
Paso 8 : Por último, se sirve la preparación caliente o fría en una cazuela de barro.





















