Las patatas bravas son un clásico de la gastronomía española, conocidas por su textura crujiente y su salsa picante y aromática.
En esta receta, las patatas se confitan lentamente en aceite de oliva hasta quedar suaves por dentro y doradas por fuera, luego se fríen rápidamente para obtener su toque crujiente final. La salsa brava, preparada con pimentón, harina de maíz y caldo de carne, aporta un sabor profundo y un nivel ideal de picante.
Es un plato perfecto para aperitivos o para acompañar alguna tapa, y su preparación es sencilla, permitiendo que la textura y el sabor sean protagonistas. Servidas en cualquier reunión, seguro que sorprenderán a todos con su sabor auténtico y su textura irresistible.
Patatas Bravas
Ingredientes

1 kilogramo de Patatas para freír
Aceite para freír
2 cucharas de Pimentón de la vera dulce
1 cuchara de Pimentón de la vera picante
1 cuchara de Harina
200 mililitros de Caldo de carne
4 cucharas de Aceite de oliva
1 cucharilla de Sal
Preparación (versión sencilla)
Preparación
Paso 1 : Pelan, lavan, escurren y secan bien las patatas, luego las cortan en cubos toscos de unos 5 cm de grosor.
Paso 2 : Verten abundante aceite de oliva en un cazo grande y colocan las patatas en frío, cocinándolas a temperatura media y fuego mínimo durante 15 minutos hasta que estén tiernas.
Paso 3 : Mientras las patatas se enfrían, preparan la salsa brava en una sartén añadiendo aceite, pimentón dulce y picante, y mezclando para que no se quemen.
Paso 4 : Incorporan la harina de maíz a la salsa y siguen removiendo a fuego bajo para que se forme una pasta espesa.
Paso 5 : Añaden la mitad del caldo de carne, remueven bien y cocinan a fuego medio durante 5 minutos, sazonando con sal.
Paso 6 : Vierten el resto del caldo y cocinan 10 minutos más, hasta que la salsa tenga la consistencia deseada, luego apagan el fuego y dejan reposar.
Paso 7 : Calientan abundante aceite en una sartén grande, y cuando esté muy caliente, fríen las patatas en tandas durante unos 10 minutos hasta que estén doradas y crujientes.
Paso 8 : Sacan las patatas y las colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite, y luego las colocan en un plato bonito.
Paso 9 : Finalmente, cubren las patatas con la salsa brava caliente y sirven de inmediato para disfrutar su textura y sabor únicos.













