Los buñuelos de viento son un clásico dulce que conquista por su textura crujiente y su interior ligero.
Esta receta fácil te permitirá preparar aproximadamente 40 unidades, ideales para compartir en reuniones o celebraciones.
La masa se hace con harina, huevos, mantequilla y agua, formando pequeños bollitos que al freírse adquieren un dorado irresistible.
Una vez fríos, se rebozan en azúcar para darles el toque dulce y crujiente. Aunque la masa es simple, el truco está en freírlos con cuidado para que queden perfectos en forma y textura.
Disfruta de estos buñuelos como un postre tradicional, especialmente en fechas señaladas, o simplemente cuando quieres consentirte con un dulce casero que encantará a todos.
Buñuelos de viento
Ingredientes
170 gramos de Harina
3g Levadura química
250 mililitros de Agua
50 gramos de Mantequilla
1 pizca de Sal
1 cucharilla de Azúcar
4 Huevos
Aceite para freír
Azúcar para rebozar
Preparación
Paso 1 : Primero, se tamiza la harina y la levadura en un bol grande, mezclándolas bien.
Paso 2 : En un cazo, se calienta el agua junto con la mantequilla, la sal y una cucharadita de azúcar hasta que hierva.
Paso 3 : Luego, se vierte rápidamente esta mezcla caliente sobre la harina, y se remueve con una cuchara de madera hasta obtener una masa que se separe de las paredes del cazo.
Paso 4 : Se retira la masa del fuego y se deja templar durante unos minutos para que enfríe ligeramente.
Paso 5 : A continuación, se incorporan los huevos, uno a uno, batiendo con varillas eléctricas cada vez que se añada uno, hasta que cada huevo quede bien integrado antes de añadir el siguiente.
Paso 6 : La masa se deja reposar durante aproximadamente 30 minutos, permitiendo que repose y se asiente.
Paso 7 : Una vez transcurrido el tiempo, se calienta abundante aceite en una sartén o freidora a fuego medio, asegurándose de que esté bien caliente.
Paso 8 : Con cucharitas engrasadas, se toman pequeñas porciones de masa, formando bolitas, y se fríen en el aceite hasta que estén doradas y crujientes.
Paso 9 : Cuando estén listas, se retiran con una espumadera y se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Paso 10 : Finalmente, se rebosan en azúcar y se sirven de inmediato, para disfrutar su textura perfecta y todos sus sabores.]













