El pote gallego es un plato emblemático de Galicia, elaborado con hortalizas, carne de cerdo y grelos, que evocan los sabores tradicionales de la región.
Es un caldo delicioso y nutritivo que se prepara a fuego lento, permitiendo que todos sus ingredientes se integren y liberen su máximo sabor. Ideal para días fríos, este plato se acompaña con pan del país y un buen vino tinto gallego.
La receta es sencilla pero requiere paciencia, ya que el cocinado a fuego lento realza sus aromas y texturas. Además, puede adaptarse con diferentes verduras si no se encuentran grelos, usando repollo o berza.
Servirlo caliente es la mejor forma de disfrutar su calidez y sabor, haciendo que cada cucharada sea una experiencia reconfortante y llena de tradición.
Pote gallego
Ingredientes
150 gramos de Habas
500 gramos de Patatas
1 Manojo de grelos
1 Hueso de espinazo de cerdo
250 gramos de Lacón
2 Chorizos
50 gramos de Tocino
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : Las habas se dejan en remojo en agua durante toda la noche, al igual que el lacón si es salado.
Paso 2 : Al día siguiente, en una olla grande y profunda, se añaden dos litros de agua con un poco de sal y se colocan las habas junto con el hueso de espinazo para cocerlas durante aproximadamente una hora y media, hasta que estén blandas.
Paso 3 : Mientras tanto, se pelan las patatas y se cortan en trozos de tamaño mediano.
Paso 4 : Una vez listas, se rompen ligeramente con un cuchillo y se incorporan al caldo junto con los chorizos.
Paso 5 : En ese momento, también se añade el unto para que se funda y contribuye a dar sazón y sabor al guiso.
Paso 6 : Se sigue cocinando todo junto para que los sabores se integren bien.
Paso 7 : Luego, se lavan y cortan en trozos pequeños las verduras conocidas como grelos, y se agregan a la olla.
Paso 8 : Se deja que todo cueza hasta que las verduras estén tiernas, probando y ajustando de sal si fuera necesario.
Paso 9 : Antes de servir, se recomienda dejar reposar el potaje unos minutos para potenciar su sabor.
Paso 10 : Finalmente, se sirve bien caliente, acompañado de pan del país para completar esta deliciosa y reconfortante receta.













